La Cocina clásica gallega
Charla impartida el pasado 21 de Diciembre de 2005 a los
alumnos de la Escuela de Hostelería S. Javier de
La Coruña por:
Jesús Mosquera de la Sociedad Española
de Nutrición
1.- La necesidad de comer surgió en el Paraíso
Terrenal cuando Eva le dio el mordisco a la famosa manzana
tabardilla. De ahí el inmediato “ comerás
el pan con el sudor de frente”. Como consecuencia
la comida se erigió en uno de los
pilares de la conservación del individuo que
con el sexo son los dos placeres que conducen a la conservación
de la especie.
Este silogismo puede llevar a la desaparición de
nuestro pueblo porque como ha sentenciado el nutriólogo
Gregorio Varela
“Galicia es la Comunidad donde
más y peor se come”
Es cierto que consumimos pocas verduras y frutas
y al mismo tiempo más calorías y más
vino que las demás, lo cual unido a las
premoniciones de Manuel Fraga de que “follamos
poco”, nos presenta un porvenir muy incierto.
2.- El hombre primitivo era Recolector –
Cazador llegando hace unos 5.000 años en
el Neolítico a Agricultor - Ganadero
y también Pescador ya que se encontraron
en la muralla de Lugo ”concheiros” del siglo
III.
Luego vino la invasión de América que añadió
a nuestra dieta las patatas, tomates y otras hortalizas.
Pero la dieta de subsistencia que yo recuerdo
en mi infancia en las casas rurales no pasaba del cerdo,
el caldo, el vino y el pan, lo que unido a la ausencia
de luz eléctrica y el carro de vacas como transporte,
no estaba muy lejos de la Prehistoria.
La alimentación en los pazos,
naturalmente, no tenía nada que ver.
Entonces la alimentación rural era desesperadamente
monótona con el caldo como
pieza central. En la mayoría de los casos con escasas
legumbres y predominando claramente la patata y que, por
el modo de elaborarlo, perdía todo el valor vitamínico
al tiempoque carecía de grasa, ya que el unto
no se consumía más que excepcionalmente y
aún así apenas significaba algo en la gran
“pota”. Las rutinarias paellas, fabadas, gazpachos
y potajes de otras zonas superaban al caldo por su valor
energético, Por otra parte la absoluta pobreza de
los paisanos que solo obtenían ingresos en el mercado
de huevos, pollos y gallinas, etc. , le apartaban de su
consumo.
En relación con esta dependencia del cerdo tiene
que ver la Oración que el pasado Carnaval nos salía
del alma:
“......Este animal, Señor, tan parecido
a nosotros que yo me atrevo no solo a llamarle semejante
sino incluso hermano, ya que algunos de sus órganos
se han convertido en ideales para el trasplante a humanos
por su “proximidad biológica”. Este ser
indefenso que no posee los colmillos de su primo el jabalí
ni su velocidad, pero que sobre todo carece de su agresividad
y se contenta con las “lavaduras” de los platos
y pucheros de sus amos para ¡ qué muestra de
generosidad Señor ¡ transformarlos en manjares
a cual más suculento, desde los mismísimos
“fuciños” y “orellas” hasta
la más oscura pezuña, con el loable fin de
realzar las pitanzas de sus asesinos. ¡Ah, si conservase
la ferocidad de su antecesor! ¡Otro gallo cantaría!
Y aún debemos avergonzarnos más al escuchar
voces que nos advierten de la maldad de este animal cual
si fuese “o demo”, amenazándonos con
hipercolesterolemias galopantes, cuando ya el mismísimo
Dr. Marañón levantó enérgicamente
la voz en su defensa diciendo que era el cerdo un animal
desprestigiado injustamente porque la realidad demuestra
que es el más honesto, gastronómicamente hablando,
porque tiene la grasa claramente separada del magro, no
como el inocente cordero o la misma vaca lechera, en los
que no sabemos donde empieza una y termina lo otro”
Nuestra dieta ha cambiado pero en la alimentación
el progreso va contra la calidad : por un lado los riesgos
de los contaminantes alimentarios aumentan.
Por otra parte la Televisión, que
además de deformar los hábitos crea un sedentarismo
exagerado. Así ambas cosas unidas conducen a la obesidad.
En cuanto a la fecundidad tenemos las
cotas más bajas, no por lo que decía Fraga,
sino porque las gallegas, que biológicamente debían
concebir su primer hijo a los 19 años han de esperar
hasta los 30 años para conseguir un empleo estable
3.- Pero ahora nos importa la cocina históricamente
próxima, es decir la que comienza con nuestra “abuelas”
y la Galicia urbana.
Desde entonces las cosas cambiaron con el aumento de las
comunicaciones y aunque participábamos todos de la
larga depresión que no permitía
mayores cuchipandas y que se alargó hasta casi la
década de los setenta, ya se hablaba
mucho entonces de la Dieta Mediterránea,
aunque estaba a la puerta la influencia de la Dieta
anglo-germánica.
LOS PRODUCTOS BÁSICOS
que formaban la base alimentaria seguían estando
en el entorno de la casa rural
| La cuadra |
cerdo |
pieza angular |
| vaca |
leche |
| queso >>>>>>> mercado |
| El corral |
gallinas |
huevos>>>>>> mercado |
| pollos>>>>>>>> mercado |
| La huerta |
patatas, grelos |
|
| berzas y otras verduras |
|
| frutas, castañas, nueces |
|
| La parra |
uvas |
vino,aguardiente |
| La leira |
trigo |
mercado |
| maíz |
pan |
| El monte |
leña |
|
| pastos |
|
| El aceite, el bacalao salado y algunos
condimentos se compraban en la tienda próxima |
LOS EXTRAS
| El mar |
mariscos |
crustáceos / moluscos / pulpo |
| pescados |
blancos / azules / de roca |
| Los rios |
Lamprea, reo, trucha, anguila |
|
| Vacuno |
Matadero de Montellos |
|
LAS TÉCNICAS CULINARIAS
Dice García de Cortazar que el norte de España
cuece, el centro asa y
el sur fríe. En Galicia predomina
claramente la cocción.
a) La cocción cerdo, pescados, mariscos, hortalizas
b) Caldeiradas pescados
c) Frituras ajadas, rustridos,
d) Parrillas sardinas, vacuno
e) Horno pan , empanadas, aves
f) Quesos
g) Condimentos cebolla, pimentón ajo y azafrán
en exceso
LAS RECETAS
Al ir avanzando el pasado siglo en mayor holgura económica
los platos de los pazos, más
elaborados, pasan al consumo doméstico y
de los restaurantes y del mismo modo los preparados rurales
tan sabrosos y sencillos son cada vez más
habituales y solicitados, ya que su único inconveniente
era la monotonía de la dieta rural . Vamos a citar
los más significativos , teniendo en cuenta
que la variedad está limitada por la escasa imaginación
de la hostelería que lo más que hace, salvo
honrosas excepciones, es variar los elementos a distribuir
en el plato sin una elaboración que le de el carácter
necesario para relacionar con estilo las modificaciones
introducidas. Ejemplos son los de sobra conocidos Chocolate
en Villagarcía, Casa Simón
en Cangas, Sanmiguel en Orense, el primitivo
Vilas en Santiago, Casa Solla
en Pontevedra, El Mosquito en Vigo, El
Refugio en Oleiros y algunos otros que seleccionan
los productos, luchan por la calidad y se vuelcan en elaboraciones
imaginativas.
Hay que tener en cuenta que en España se contabilizan
240.000 bares frente a 80.000 entre restaurantes y cafeterías.
Esos bares se corresponden en Galicia prácticamente
con las “ tascas “ cuya incidencia
en el consumo cotidiano de la población es importante
porque constituyen las ¾ partes de los lugares “
de comer “ habitual, repartiéndose el resto
entre las “ casas de comidas” donde se encuentran
los platos clásico gallegos mejor conservados mientras
que los “ restaurantes” se orientan cada vez
a platos de diseño con un futuro fugaz ya que los
“hábitos de toda la vida” siguen sólidamente
en general muy arraigados.
Mención aparte merecen otros comedores públicos
como los escolares en los queda aún un importante
camino que recorrer ya que su misión no es sólo
alimentar si no enseñar a comer y crear hábitos
saludables, del mismo modo que enseñar a leer implica
a la vez el fomentar la afición por la lectura y
no solo la mecánica lectora.
Finalmente los tristes comedores de las residencias de
ancianos, que ignorando todos los hábitos adquiridos
por sus pupilos y pendientes exclusivamente de una “dieta
sana” se olvidan de los sabrosos menús que
estimularán su apetito disminuido sin tener en cuenta
que la hora de la comida puede aprovecharse para llevarles
una variación sobre la rutina sin tener que ampararse
en los potitos por su facilidad y reprobando el vasito de
vino o los picatostes que han tomado toda su vida, porque
en alimentación la salud no se puede aislar del placer
y los hábitos adquiridos.
Aunque el turismo entiende por Cocina Gallega el
marisco y poco más, se pueden encontrar
en esta relación, que no pretende ser exhaustiva
, una variedad suficiente como para crear un estilo particular:
Caldo gallego
Salpicón de marisco
Cocido
Coliflor rellena
Sardinas asadas
Lacóncon grelos
Empanada
Vieiras al horno
Capón asado
Tortilla de patata
Pulpo a feira
Xarrete
Papas de maiz
Almejas lame-lame
Raxo
Pimientos Padrón
Caldeirada de raya
Perdiz con grelos
Filloas / Orejas
Lamprea,Truchas, Reo
Bizcocho / Bica / Torta de maíz
Cabrito al espeto
Tarta de almendra, tarta de Mondoñedo
Y desde luego el extraordinario PAN DE MOLLETE,
que pareciendo tan elemental no todas las panaderías
lo consiguen con la técnica adecuada para que, como
en Cea, se mantenga comestible varios días.
Contamos en Galicia con grandes aficionados, cocineros
o no, pero sí gastrónomos que han dejado impresa
la historia y riqueza de nuestra cocina como
Alvaro Cunqueiro,
Angel Muro
Picadillo
Condesa de Pardo Bazán
Julio Camba
Totina Guimaraens
Néstor Luján
Javier Ozores
Lina Varela y otros que mantienen la historia e interés
de nuestra cocina
Volvemos a la Biblia, que con su atractiva fantasía
árabe, nos recuerda que Yavé ” hizo
brotar en el Paraíso toda clase de árboles
hermosos a la vista y sabrosos al paladar”
para recordarnos que la alimentación aunque su fin
es la nutrición, el aspecto, la presentación
y el sabor conducen al placer que nos llevará a alimentarnos.
Al mismo tiempo hay que contar con unos condicionantes
que van a crear nuestros
hábitos alimentarios:
el hambre
la cultura
la familia
la religión
la economía
Pero hay que tener en cuenta que factores externos procedentes
del entorno como: la publicidad
las modas y las dietas mágicas pueden incidir
sobre hábitos muy arraigados.
Deben compaginarse::
| los hábitos |
|
| el placer |
los sabores,la convivencia |
| la salud |
la conservación de la vida
y el logro del bienestar |
Que en algunas estadísticas Galicia se sitúe
con Portugal y Japón en los primeros puestos mortalidad
por accidentes vasculares cerebrales es porque
ha tenido una dieta monótona, alta en calorías
por las grasas animales y con sal
como conservante. Todo esto empieza a desaparecer con la
ilustración gastronómica que se hace llegar
a la población, pero que es menos intensa que la
voracidad de la industria alimentaria que constantemente
nos mete gato por liebre como en el asunto de las “vacas
locas” o en muchos otros que pasan desapercibidos.
Aún siguen faltando frutas y verduras
en nuestra dieta y aunque es la comunidad con más
consumo de pescado, también es la
más alta en consumo de carne y vino
así como en el total de calorías
y como consecuencia en los índices de sobrepeso.
Como se ve en el cuadro adjunto para una dieta equilibrada,
los H. e C. deben aportar más de la mitad de las
calorías de la dieta con el valor añadido
de la sensación de saciedad que no producen las proteínas
sobre todo las animales sin olvidarse que las vegetales,
legumbres sobre todo, deben tener prioridad. Del mismo modo
las grasas deben aportarlas los aceites, desde luego de
oliva y no las grasas de las carnes de animales estabulados
con alto nivel de acidos grasos saturados no recomendables
| Calorías |
Nutrientes |
Gramos |
1 400 |
56 % |
Hidratos de Carbono |
350 |
300 |
12 % |
Proteínas |
75 |
800 |
32 % |
Grasas |
88 |
Total 2 500 |
|
|
* 513 |
* a los que hay que sumar el agua propia
de los alimentos ya preparados.
En Galicia han estado a punto de invertirse los valores
de grasas e H. De C al aumentar el consumo de grasas a expensas
de los hidratos de carbono y también de las proteínas.
La Coruña, 21 de Diciembre de 2005
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