Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
1) Cocer los langostinos (*) con la sal y laurel, dejar enfriar y cortar las colas longitudinalmente en finas tiras, con un chuchillo ancho y bien afilado, como si fuera para hacer juliana.
2) Añadir los huevos, la cebolla y el pimiento muy picados, el aceite y el vinagre, removiendo y rectificando hasta conseguir el punto deseado.
3) Conviene dejarlo reposar en el frigorífico una hora antes de servirlo sobre una hoja de lechuga de robla o Lollio Rosso y adornado con las frutas, como fresa, mango y aguacate. Un pequeño toque de picante suave va bien (el líquido de un jalapeño o similar).
Es importantísimo que la cocción sea perfecta pues en la textura del langostino está una de las claves del salpicón. El langostino lleva el mismo proceso de cocción, bien sea fresco, congelado o descongelado (también es válido para el camarón, gamba o cigala). Ponerlos a cocer siempre en agua hirviendo con sal y laurel y cuando empiece a hervir de nuevo, dejarlos cocer un máximo de 2 minutos. Escurrir el agua y enfriarlos con agua fría.