Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
La masa
El relleno
El hecho de pasar una tarde en el campo y degustar este típico plato se remonta al siglo XVI. En este momento, el monarca Felipe II dio orden de que las mujeres públicas residentes en Salamanca abandonasen la ciudad durante el tiempo de Cuaresma. En esos días se trasladaban al otro lado del río Tormes y no era hasta el Lunes de Aguas (el siguiente al lunes de Pascua), cuando los estudiantes que regresaban a la ciudad iban a buscarlas para traerlas de vuelta. Como obsequio, llevaban hornazo, que se quedaban comiendo a la orilla del río, a la vez que celebraban la vuelta a las aulas y la despedida al rudo tiempo de ayuno de la Cuaresma.
1) Comenzamos deshaciendo la levadura y la sal en el vaso de vino blanco. En un recipiente echamos los huevos, la mezcla del vino y, por último, el vaso de aceite de oliva. Lo mezclamos todo hasta obtener una mezcla homogénea.
2) Incorporamos poco a poco la harina, removiendo hasta obtener una mezcla que no se pegue a los dedos. Se amasa y se deja reposar tapado con un paño húmedo.
3) Pasadas unas dos horas, se estira la masa con un rodillo, dejándola de un grosor de 3 mm. Aproximadamente y la cortamos en dos partes iguales. Colocamos una de ellas en una bandeja de horno previamente untada con mantequilla y harina y colocamos sobre ella el relleno. Primero ponemos una capa de lomo adobado, después una de chorizo, una de jamón y otra de huevo cocido, teniendo la precaución de dejar un pequeño borde para poder cerrar posteriormente el hornazo.
4) Por último, pintamos ligeramente los bordes con huevo batido y colocamos la otra plancha de masa. Cerramos los bordes y untamos con huevo batido la parte superior para darle brillo al conjunto. Es recomendable picar con un tenedor para que al cocerlo salga el aire y no quede hueco por dentro. Lo cocemos al horno precalentado a 200° durante unos 35-40 minutos aproximadamente.
NOTA: Para que el bollo quede más vistoso y algo más sabroso, se puede añadir a la mezcla de la masa una pizca de colorante alimentario de color amarillo, el conjunto resultará más atractivo a los ojos y al paladar.