| Se trata
de un plato híbrido, crisol de la cultura mediterránea
que mezcla especies como la canela y hongos como los "moixarnons".
En Cataluña hay muchas variantes
en la preparación de este plato, la que aquí
resentamos obedece a la sabiduría de mi familia,
que preparó este plato en la Terra Alta de Tarragona
durante décadas.
Plato sencillo, de éxito asegurado
salvo para aquellos que no gusten del aroma de la canela,
oportuno en cualquier estación y amigo del pan y
el vino de priorato o rioja vigoroso.
Preparación
1) Se salan los escalopines, se les da un toque en canela
y luego en harina.
2) Se doran un poco en una sartén con aceite y
se van colocando en una pota de barro.
3) Una vez colocados se cubren de caldo o agua y se ponen
a fuego lento.
4) Cuando se haya reducido el caldo un poco y la carne
este blandita se hecha la picada hecha con los ajos y las
almendras tostadas.
5) Se deja cocer un poco más (siempre cuidando
de que quede salsa abundante que al poco de echar la picada
debería adquirir una consistencia melosa) y se echan
los moixarnons que previamente hemos hidratado colocándolos
en agua y cambiando la misma tres o cuatro veces. Un último
hervor y retirar del fuego.
El plato en su origen se sirve con pan frito aunque he
podido comprobar que acompañarlo con unas buenas
patatas cocidas lo realza aún más.
|