| El cava
Brillat Savarin sustentó que el hombre, a diferencia
del animal, no bebe sólo cuando tiene sed y si bebe
no ha de ser necesariamente agua. Esto lo ha debido recordar
nuestro amigo Francisco Outeiro, Director
de la Escuela de Hostelería San Javier,
cuando nos invitó a una cata de Cavas y Champañas
en la que aprendimos a relacionarnos con conocimiento de
causa con estos espumosos, ya que con la información
adecuada y el cuidado de los detalles se facilita esa evolución
armoniosa desde el habitual beber a un placer singular.
En primer lugar hemos de traducir los datos de la etiqueta
que nos indicará :
- Brut nature, si no contiene azúcar
adicionado
- Extra brut, si contiene hasta 6 g
de azúcar / litro
- Brut, si contiene hasta 15 g
- Extra seco, entre 12 y 20 g de azúcar
- Seco, entre 17 y 35 g
- Semi seco, de 33 a 50 g
- Dulce, más de 50 g de azúcar
por litro
En la etiqueta puede figurar la cosecha
siempre que los vinos sean de una sola añada y si
indica Gran Reserva significa que el cava ha sido criado,
como mínimo durante 30 meses, no solo los 9 de crianza.
Al comprarlo debemos elegir establecimientos con buena
rotación del producto para evitar que no supere el
año de almacenado porque, aunque puede conservarse
algunos meses, ha de ser en debidas condiciones, es decir,
en lugar obscuro, a temperatura constante (alrededor de
los 15º) y con cierto grado de humedad y manteniendo
la botella en posición inclinada salvo indicación
contraria del productor.
El Cava es el vino de todas las horas y ocasiones. Elijamos
un Brut para el aperitivo ideal acompañándolo
de frutos secos o pequeños canapés de foie
o incluso de ostras si las circunstancias lo permiten.
En la comida, usándolo como vino único,
evitaremos mezclas, en ocasiones engorrosas y fatigantes.
De todos modos deben congeniar con el menú y así
el marisco, pescado y entrantes en general sintonizan bien
con un cava brut afrutado y vivaz y el seco y de cierta
crianza para carnes y platos más elaborados así
como el semi o dulce puede ser complemento de los postres.
Por sus características es un vino ideal para el
verano, para los meses de canícula y si es a la orilla
del mar mejor, incluso en la misma playa a pie de ola y
no sólo para las fiestas navideñas y otras
celebraciones.
En el rito del Cava la temperatura de consumo tiene mucha
importancia. Debe servirse entre 6º y 8º teniendo
en cuenta que al hacerlo aumenta la temperatura entre 2
y 3 grados. Servir más frescos los más jóvenes
y ligeros.
El mejor procedimiento para enfriar la botella uniforme
y progresivamente es mediante el clásico cubo de
hielo y agua a partes iguales. con lo que puede adquirir
la temperatura ideal en 30 minutos aproximadamente o aún
antes añadiendole un puñado de sal. También
puede enfriarse en la nevera, pasándolo unos minutos
por el congelador al final , si el tiempo no ha sido suficiente.
Finalmente , como dicen los gourmets, jamás se
descorche una botella con indiferencia y siempre con la
debida liturgia.:
- No agitar la botella
- Mantenerla ligeramente inclinada
- Deshacer el bozal de alambre
- Girar suavemente el tapón hasta que salga de
la botella pero no de la mano
Para escanciar el vino debe tomarse la
botella con una sola mano, jamás por el cuello, sujetando
entre el pulgar y el índice la servilleta en la que
hemos envuelto la botella, cruzándola.
El vino debe dejarse resbalar suavemente por la pared
de la copa sin superar las dos terceras partes a fin de
que no rebose la espuma y pueda observarse el desprendimiento
constante y discreto de pequeñas burbujas, al tiempo
que no gane temperatura renovando para ello con frecuencia
el contenido en su justo punto de frío.
Así la próxima vez que disfrutemos de un
cava en esa copa inconfundible de forma estilizada y cristal
fino y transparente nos permitirá captar su luminosidad
y el centelleo de las burbujas, como un vino flotando en
el espacio que nos proporcionará un placer efímero
pero intenso. Entonces podremos asegurar con Vázquez
Montalbán que el Cava "es algo más que
una honrada bebida, es la puerta abierta para la fuga del
espíritu"
Jesús Mosquera de la Sociedad Española
de Nutrición
|