Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
Maravilloso tubérculo. El mejor tesoro que nos donó el ilustre Colón, que creyendo que iba a descubrir la ruta de occidente hacía la seda y las especias, se encontró sin querer con ella, la magnifica, la sabrosa, la feculenta de las feculentas, LA PATATA.
Ella sola alivió el hambre. Me atrevería a decir que fue la causante de las revoluciones culturales de los siglos XVII y XVIII, ya que, con la panza llena de su fécula, se podía pensar y soñar en mundos mas lógicos y mejor distribuidos.
Que cultura las de los "bárbaros precolombinos" que la cultivaban. Que gran aporte a nuestra gastronomía, que gran soporte económico, que grande puede ser una pequeña PATATA. Pues bien, se pueden cocinar a "LA PANADERA". Así:
1) Cortamos las patatas y la cebolla en rodajas algo más gruesas que para tortilla.
2) Las mezclamos con el diente de ajo picado y las sazonamos.
3) Lavamos el pimiento, lo cortamos en tiras y lo mezclamos con las patatas, la cebolla y el ajo. Rociamos todo con aceite de oliva.
3) Ponemos todo en una fuente de horno. Tapamos con papel de aluminio y la introducimos en el horno a 150 grados durante una hora y quince minutos. (Previamente habremos calentado el horno durante media hora a 250 grados).
4) Al finalizar el tiempo subimos la temperatura a 250 grados y eliminamos el papel de aluminio, dejando que se terminen de hacer hasta que se doren.
Están de rechupete. VIVA LA PATATA. (y si es gallega de bergantiños, no digamos).