Aunque admite distintas alternativas lo que me perece propio es un pescado fuerte con otro suave en contraste y para gustos...., en nuestro caso los elegidos fueron : Lubina y Sanmartiño.
1) Preparar un caldo cociendo los restos de pecado.
2) En aceite caliente se pone la cebolla en cuatro trozos y a continuación el pimiento en tiras, el vino y unos gramos de azafrán.
3) Añadir las patatas en rodajas gruesas o troceadas de tamaño medio-pequeño.
4) A los cinco-diez minutos de este comienzo se añade la sal, la pimienta y un vaso y medio de caldo de pescado al que se añade perejil picado y los guisantes.
5) Pasados cinco minutos y con algo del caldo evaporado, comprobada la idoneidad de la sal, se añaden los toros de pescado y se deja hacer lentamente, casi al vapor, manteniendo la buena consistencia y trasmitiendo todo el sabor de mar de roca y/o de suavidad.