Una exquisitez de la sabiduría popular para la alimentación contra el calor y la deshidratación, sumamente energético y refrescante.
1) La preparación sólo requiere la adecuada trituración-licuación de todos los ingredientes juntos; como lo normal es el uso de una batidora, resulta aconsejable el paso posterior por un sistema de filtrado que elimine los restos de trozos de piel o pepitas de los tomates que no se hayan eliminado previamente. El resultado práctico de un liquido sabroso y algo espeso que es delicioso al paladar.
2) Para complemento se presentan trozos, mas bien pequeños pero claramente naturales, de tomate, de pepino, de cebolla, de pimiento y de pan frito, que cada comensal se servirá al gusto.