Sardinas al horno

Miguel Viú (8 de Julio de 2003)

Para 6 personas
  • 2 docenas de sardinas, del día, de Sada en Junio/Julio
  • 1 docena de patatas de las Mariñas
  • 2 cientos de pimientos de Padrón (Pimerbón)
  • 3 tomates de la huerta
  • 1 lechuga rizada
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Jerez
  • Sal gorda

Es esta una técnica sorprendente para asar sardinas en el horno de la cocina sin que produzcan más olor que cualquier otro pescado al horno. En esta ocasión se asaron varias fuentes de sardinas sin que nos acordáramos del extractor ni de abrir tampoco la ventana. Ni siquiera se percibió el olor a sardinas asadas en la propia cocina. El resultado ha sido homologado y el sabor es más suave que a la parrilla.

1) Sobre una hora antes salar las sardinas generosamente por ambos lados. Colocarlas ordenadamente en una fuente de horno. Llevar al horno previamente caliente al máximo (250º) durante 10 minutos. No voltearlas. No fijarse en el aspecto de la cara superior de las sardinas que no quedará tostada. Estarán en su punto cuando se pueda desprender la piel con facilidad.

2) Lavar las patatas sin sacarles la piel. Cortarlas a la mitad si son grandes y cocerlas con un chorro de aceite, media cebolla y una hoja de laurel. Salar teniendo en cuenta que con piel toman peor la sal.

3) Freír los pimientos sin rabo en abundante aceite, no muy caliente, en una tartera para que queden medio fritos, medio guisados, sin prisas A una fuente ligeramente espolvoreada con sal gorda pasar los pimientos y salar por encima sin mezclar.

4) Lavar y trocear la lechuga. Cortar la cebolla en aros. Escaldar los tomates en agua hirviendo sólo para que se desprenda la piel fácilmente. Pelarlos. Ganan en sabor. Trocear en gajos. Distribuir en una fuente y en el momento de ir a la mesa aderezarla con una mezcla previa de aceite, sal y vinagre bien batido.

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