Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
Por cada yema, 1 tacita de leche y una cucharada de azúcar. Si quieres, corteza de limón o unos polvos de vainilla.
Revuelve bien la yema con el azúcar. Acláralo con un poquito de leche. Pon la leche al fuego, y en caliente, sin llegar a hervir (este es el quid de la cuestión) le unes la mezcla yema-azúcar revolviendo fuerte, y siempre para el mismo lado. Cuando observes que coge cuerpo y sin que levante hervor, las retiras. Son las auténticas natillas.
Consejo: Gonzalo Obanza, que es uno de los alumnos aventajados, las borda, haciéndolas al baño María. Así no hay peligro de que se corten.
Y nosotros añadimos que las solía acompañar de las mencionadas claras a punto de nieve como "isla flotante". Damos fe del sabrosísimo resultado.