El queso de Cabrales que a veces puede resultar un poco fuerte se suaviza con frutas o mezclándolo con otro queso más suave
1) Abrir las ciruelas pasas a la mitad y rellenarlas, untándolas con el Cabrales. disponéndolas en una fuente con el relleno ala vista.
2) Deshacer en una tabla una porción del queso de Cabrales y otra similar del queso de tetilla hasta constituir una pasta uniforme. Esta proporción variará al gusto según lo que se quiera suavizar.
3) Deshojar y lavar una envidias. Distribuir en la superficie la pasta de queso y colocar encima una anchoa.