Carta a una amiga que ansía recuperar su identidad (II)

Jesús Mosquera (De la Sociedad Española de Nutrición)

Querida Pilar:

Como ya has empezado a modificar tus hábitos estarás más contenta. Ya has dado un gran paso ¡Qué bien!

Habíamos quedado el otro día dejando en el aire, para reflexionar, el tema de la actividad física, que no es necesario llamarle deporte. Es un punto crucial, ya que aparte de liberar la energía sobrante de posibles excesos en la dieta, ayuda a mantener la masa muscular y el tono vital.

Concretemos:

A) Elige un ejercicio divertido o al menos grato y, si es posible, comprométete con algo o con alguien. No es preciso cansarse, pero sí realizarlo sistemáticamente, al menos media hora todos los días y si un día fallas lo doblas al día siguiente. Recuperar también los ejercicios nocturnos que, aparte de otras ventajas, liberan energía y relajan tensiones. De todos modos siempre se puede recurrir al gimnasio o el yoga.

B) No digas a nadie que vas a seguir este plan, que además ya sabes que no es un régimen de adelgazar. Durante dos meses no lo comentes, es cosa solo tuya.

C) Levántate todos los días laborables a la misma hora, incluso con despertador, y no después de las 9 de la mañana. Si te atreves cambia varias veces durante unos segundos el agua caliente de la ducha por fría (es un buen masaje vascular para evitar la hipotensión).

D) Dedica tiempo al desayuno. A lo mejor tienes que levantarte un cuarto de hora antes para iniciar el día más relajada. Como ahora ya ves menos televisión también te acuestas antes. Incluso pon la mesa como para comer, siéntate y si es posible lee el periódico aunque sea de ayer. Tienes tiempo para eso y para tomar un poco de jamón serrano sin la grasa (nunca el de York ni otros embutidos) o un huevo pasado/cocido, fruta, pan, café o te y algo de leche semidescremada (la diferencia calórica con la descremada es despreciable y está mucho más rica)

E) Nada, absolutamente nada entre horas. Con esos desayunos, que deben contener casi la cuarta parte de las calorías del día, no echarás de menos aperitivos, cafés, merienditas, etc. Nada de nada, sólo agua o zumo natural, no industrial,

F) Ten siempre en la nevera reservas del zumo. Cada vez que la abres arréate un pequeño lingotazo de ese zumo o agua si prefieres, nunca bebidas gaseadas, y olvida todo lo demás que hay dentro.

G) Hay que recuperar el pan/pan que ha sido prácticamente sustituido por la bollería tan rica en grasa. ¿ Cómo se hace una inocente galleta maría? Imposible sin grasa. El pan sólo en las comidas.

H) Y la leche ¿ No es cierto que las madres sólo la producen mientras tienen cachorros? Los adultos no somos pues los clientes naturales de la leche y sus derivados. Ya hemos quedado que semidescremada (la diferencia en calorías con la descremada total es mínima si no tomas más de un vaso). Y de momento nada de quesos, ni frescos, otra trampa habitual

I) No caigas en la trampa de los productos "light". La legislación dice que tienen que tener 1/3 de grasa menos que el original, no que no la tenga.

J) ¿Qué tiene más alcohol, un whisqui, una cerveza o un vaso de vino? Es solo un problema de concentración. A menos concentrado ingerimos más volumen y así alcanzamos una dosis similar de alcohol. ¿ Y las calorías? Muchos consiguen con el alcohol el 50 % del aporte energético. De momento olvídalo. Por el contrario si fumas no es este el momento ideal para cambiar, mejor más adelante.

K) Hay lugares en que parece que se han aliado todos los enemigos del buen tipo: los distribuidores de comidas rápidas. Antes de elegir un plato utiliza la cabeza.

L) Aquellos pasteles de la abuela ¡ qué poco se parecen a los de las confiterías! Pero ni unos ni otros se pueden hacer sin grasa/azúcar. Por ahora no y tampoco helados, cada vez más grasos.

M) La sacarina en el café es sólo la justificación de un oculto sentimiento de culpabilidad. Por tanto disfruta de esas 20 calorías y renuncia a las 150 de la chocolatina.

N) Es conveniente que comas en casa y de lo mismo que los demás, aunque manteniendo el control, sin mojar en las salsas, sin repetir, comiendo despacio, sin saciarse. Nunca directamente de la fuente que no se contabiliza. Nada especial. Evita el postre si no es fruta. Evita los platos grandes donde mucho no parece tanto.

O) La cena normal, incluso en el restaurante, pero con las precauciones de la comida. A lo mejor vas a necesitar cenar más temprano, quizás a esa hora en que el apetito estimula el deseo.

P) Pesarse el día "0" o sea mañana, a los 7 días y luego sólo una vez a la semana, siempre en la misma báscula, al levantarse, después de vaciar la vejiga y sin ropa.

Q) Y, sobre todo, lleva una vida absolutamente normal lo que te dará confianza.

R) A veces, sólo de vez en cuando, comete un exceso sin complejos, por ejemplo ese aperitivo patatas fritas, lo que te liberará de tensiones . Pecar con orden es saludable. Escoge un día de la semana, siempre el mismo y date un gustazo, incluso esa paella o fabada que tanto te gusta. Pero fuera de eso ningún extra, nada de piques ni pruebitas.

No renuncies a la vida, domínala. A los dos meses estarás mucho más cerca de donde debes estar. En ese momento pasar al plan de mantenimiento que no es otra cosa que compaginar un ejercicio regular con una dieta variada, equilibrada, sana y apetecible, que surgirá de una forma espontánea, porque con los hábitos adquiridos ya eres dueña de la situación.

Y sobre todo pásatelo bien. Ya verás. Un abrazo.

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