Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
El Pato con un adobado previo lo ablandamos y le añadimos un buen sabor.
1) Se sazona el Pato troceado con sal y pimienta y se pone a macerar, en un cuenco, con el vaso de vino y el zumo de las naranjas, de las que se conservan alguna monda en juliana. En el macerado se le añaden el clavo, la cebolla y otras especies. Así se deja de doce a veinticuatro horas.
2) Se prepara una cacerola para con un poquito de aceite echarle la cebolla y dorar el pato que previamente hemos retirado y secado del macerado. En la misma cacerola la salsa sobre la que se maceró se pasa por un colador y se le añade para guisar. Cuando ya lleve algo más de media hora se le añade las manzanas peladas y troceadas. Y así se deja hasta que esté algo blando.
3) Preparamos un horno en donde pondremos el pato ya casi hecho, con algo de la salsa y de las manzanas que se conserven casi como puré. Bañamos las Peras en el líquido caliente de guisar el Pato, e incluso las hacemos algo más al fuego para que se impregnen bien y se ablanden sin deshacerse.
4) Después de diez minutos de horno se saca para añadirle las peras y algo de la corteza de las naranjas, y si se considera un poquito más de jugo, dejando que en diez minutos todos los sabores se encuentren distribuidos, entre el pato y las peras, dentro del horno. Calentito, en la misma fuente de horno, se sirve y los comensales lo degustan.