El pulpo "a feira" ha sido siempre el plato popular en las ferias del interior de Galicia de donde se difundió al exterior como "tapa" de tasca y finalmente como entrante de restaurante. Con la variante propuesta se mantiene el aceite de aroma fuerte, que tan bien le va al pulpo, y a la vez se facilita la incorporación con más naturalidad a la dieta doméstica donde este cefalópodo debe tener ya un lugar obligado. La idea de José Mª, incansable explorador del buen comer, y la experiencia de Juan, han conseguido un magnífico resultado.
1) El pulpo se deja descongelar 24 horas antes en la nevera.
2) En un puchero (de cobre o con una pieza de cobre dentro) calentar abundante agua con una cebolla entera y un chorro de aceite. Cuando esté a punto de hervir, sin que borbotee, meter y sacar tres veces el pulpo entero, es decir "asustarlo " para que no pierda la piel, manteniéndolo fuera del agua un momento entre "susto" y "susto" y dejarlo al fuego, evitando que hierva, sobre 30 a 40 minutos. Pinchar el pulpo en la parte superior de las "patas" para comprobar si está cocido. Si es preciso , cortar un poco, aliñar y probar. Debe estar al dente y no elástico. Retirar del fuego y esperar al menos 10 minutos más. Trocearlo aún caliente.
3) Cocer las patatas en rodajas gruesa en el agua de cocer el pulpo sin otros añadidos. manteniendo el fuego bajo para que no se rompan.
4) Preparar una mayonesa poniendo en la Minipimer un huevo entero y un poco de sal. Batir mientras se le añade ¼ l de aceite hasta que adquiera la consistencia deseada. Probar de sal.
5) Sacar el pulpo del agua y cortarlo con tijeras en rodajas oblicuas después de eliminar la cabeza. Disponerlo sobre las patatas. Al pasar al plato poner al margen una cucharada de mayonesa.
Observaciones
Es conocido que se facilita la cocción del pulpo si antes ha sido congelado por lo que adquirirlo ya congelado abrevia el tiempo de preparación.
Al comprarlo elegir piezas que superen los 2 kg ya que se consiguen en mejor momento de maduración, las patas son más gruesas y la proporción con la cabeza es más ventajosa. También es cierto que a partir de los 2 kg sube el precio por kg.