Fernando inicia esta receta con un ¡ VIVA LA COCINA DE LAS ABUELAS ! y al decir esto sabemos que también está pensando en la de su propia madre de la que no solo tenemos referencias culinarias sino que ya hemos disfrutado de sus habilidades como sus famosas filloas con que nos obsequia en Carnaval. En esta ocasión Fernando consiguió un magnífico guiso a pesar de hacerlo solo con la mano izquierda, lo que no fue inconveniente para su afición el disponer ese día de una sola mano útil.
1) En una tartera se pone "medio dedo" de aceite en todo el fondo, el jarrete, ajo, laurel, tomillo, vinagre, vino blanco y el caldo (o agua con pastilla), con las zanahorias, todo en frío.
2) Con el fuego fuerte hasta hervir, se deja unos quince minutos y se le añaden las cebollitas, bajando a fuego lento durante una hora y cuarto.
3) Cuando el jarrete tenga su punto, se cuela la salsa, se disuelve una cucharada rasa de maicena en un poquito de agua y se le añade dejando cocer cinco minutos.
4) Para acompañar se hacen patatas fritas que se pueden servir separadas, sirviendo de cama al jarrete o se colocan en la tartera tres a cinco minutos antes de darle el último calentón (con perdón)