Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
Michel Mountagne, moralista francés del siglo XVI, escéptico y epicúreo, nacido en el Perigord en cuyo subsuelo se oculta la exquisita trufa, sostenía que: el hombre es un animal que guisa.
Una definición que, a juicio del ampurdés Josep Pla, resulta mucho más razonable y acertada que la de Aristóteles: el hombre es un animal racional. Si lo es, dice Pla, la razón le ha servido para bien poca cosa, hablando en términos absolutos.
Pero esta definición del francés tampoco es, hoy día, cierta, hablando también en términos absolutos. El hombre efectivamente se distinguió del resto de los animales cuando descubrió el fuego y con él la cocina. Ningún otro animal llegó a esto. Pero hoy esta sutil diferencia se ha borrado casi por completo.
Cada vez más las grandes industrias multinacionales de alimentos sirven el producto totalmente acabado. Existen hoy tantas fábricas de comida como fábricas de pienso y cada vez se parecen más unas a otras. Mientras estas gigantescas fábricas nos echen de comer, aquella sutil diferencia se desvanece cada vez más.
Siendo así, no parece nada extraño que contemplemos en los telediarios a esos colegiales norteamericanos disparando al buen tuntún a alumnos y profesores. Escuelas donde se prohibe la enseñanza de las teorías evolucionistas, cosa que no carece de lógica ya que estas gentes no han experimentado evolución alguna en carne propia. Se quedaron estancados en la etapa de la barbarie.