Sociedad Gastronómica y Cultural Fonseca
Gastronomía de Coruña - Gastronomía de Galicia
Para finalizar una comida, algo dulce, algo suave, un contraste en color, en consistencia.........el que quiera lo toma combinado o elige.
1) Las natillas las vamos a dejar algo sueltas. Ponemos a hervir la leche con la canela y las cortezas de limón.
2) Separamos las yemas de los huevos que comenzamos a batir añadiéndole entre 200 y 250 g de azúcar.
3) Cuando la leche empiece a dar muestras de subir, la retiramos del fuego, lo bajamos, le sacamos las ramas de canela y el limón, y recogemos un cucharón para añadir a los huevos que ya estaban batidos y con azúcar.
4) Este batido se añade a la leche y se devuelve al fuego removiendo permanentemente de modo que estando a la temperatura de ebullición no llegue nunca a despegar; en los primeros momento se creará una espumilla que irá desapareciendo, que se mantiene dándole vueltas como diez minutos más o hasta alcanzar el grado de espesor que se desee. Definitivamente se retira para empezar a enfriar.
5) Con los higos troceados, un poquito de agua y de jerez, los Ponemos al fuego en una cacerola para que se deshagan, y le añadimos la almendra troceada de modo que alcancen la consistencia de hacer masa de bolas.
6) Se pueden aprovechar las claras de los huevos para, bien batidas con una pizca de sal y el resto del azúcar ponerlas a punto de nieve.
7) Bien frías las natillas, se le añade una bola de higo con almendra y se adorna con la espuma de nieve de las claras, y a la vez que se saborea de lo frío y claro a lo opaco y consistente, nos preparamos a la tertulia con café y buena digestión.