Huevos en caja

Jesús Mosquera (14 de Diciembre de 2001)

Por persona
  • 2 huevos de gallina de corral
  • 1 cucharada de picadillo de jamón que no esté seco
  • 1 cuchara de cebolla bien picada
  • Pan rallado (elegirlo o prepararlo un poco grueso)
  • Aceite de oliva virgen
  • Folios A4 de papel resistente (mejor de 90 g que de 80)
  • Sal y Perejil

Quizá sean estos huevos con los que me abrió los ojos a la cocina mi abuela Leopoldina cuando en las tempranas horas del desayuno me infiltraba en la cocina, no para aprender, sino para participar. Tanto es así que cuando un día a las cuatro de la tarde oí desde aquella galería de la Marina los cañonazos del cabo Santiago Gómez sobre el Gobierno Civil que presagiaban todos los males, mi primera reacción infantil ante semejante desmán fue gastronómica : "Se terminaron los huevos en caja".

Es este un plato para pasar directamente de la sartén a la mesa por lo que sólo sirve para reuniones íntimas o discretas, no mas de 4 comensales. Por eso lo preparamos para la reunión oficial del Departamento de Compras de la Sociedad.

1) Hacer una caja al estilo de las clásicas mantecadas de Astorga con medio folio. Deben resultar con una base de 9.5 x 13.0 cm. Empezar doblando hacia adentro los bordes largos 2.5 cm y los cortos 4.0. Marcar bien. Plegar las esquinas haciendo coincidir los ángulos y girando hacia el lado estrecho. El exceso de papel hará de aleta doblándola hacia fuera con lo que sujeta la estructura. Se precisa cierto entrenamiento para conseguir una caja bien armada. Es la fase más engorrosa.

2) Preparar el picadillo de cebolla, el de perejil y el de jamón desechando zonas duras.

3) Se prepararán de una en una. Abrir directamente en la caja los dos huevos, salar ligeramente las yemas y esparcir por encima primero el jamón, después la cebolla y finalmente el pan rallado, abundante para que quede todo cubierto.

4) Se pone al fuego una sartén con abundante aceite y cuando esté caliente sin humear, ayudándose de una pala o espumadera, poner con cuidado la caja a nadar en la sartén e ir echando dentro de ella aceite con una cuchara evitando inundaciones que desparramarían los ingredientes fuera de la caja, especialmente el pan rallado si es muy fino. Si se llena tomar la caja por la aleta y escurrir con cuidado.

5) Cuando el pan rallado esté bien dorado formando una ligera costra se sacan escurriendo bien para eliminar el aceite y ayudándose de la espumadera. Tomarlos sobre la marcha.

Copyright 2005-2010 - Derechos reservados